Coenzima Q-10: un suplemento dietético que
podría ayudar a combatir el mal de Parkinson
Un estudio reducido
pero prometedor halló que un suplemento dietético
de venta libre podría retardar el avance de la
enfermedad de Parkinson. Los tratamientos
existentes pueden aliviar los síntomas del
trastorno degenerativo del cerebro, pero no se
cree que ataquen el proceso maligno subyacente.
El nuevo estudio halló evidencias que un compuesto
de producción natural llamado coenzima Q-10, o
CoQ10, podría ayudar a contener la muerte de las
células nerviosas que caracteriza esa enfermedad.
“Esto es precisamente lo que estamos buscando”, se
entusiasmó el doctor Tim Greenamyre, especialista
en la Universidad de Emory que no participó en el
estudio. “Van por buen camino”.
El trabajo abarcó sólo 80 sujetos. La mitad comió
panqueques con varias dosis de CoQ10 y la otra
mitad placebo durante dieciséis meses. Hacia el
final de la investigación, los 23 pacientes con la
dosis mayor tenían un 44% menos de declinación en
las funciones mentales, movilidad y capacidad de
efectuar las tareas cotidianas que el grupo del
placebo.
El autor principal, el doctor Clifford Shults, de
la Universidad de California en San Diego,
advirtió que no es prueba suficiente para
recomendar la administración del suplemento a los
pacientes de Parkinson. Estos suplementos son de
venta libre y se ofrecen como antioxidantes que
supuestamente ayudan a mejorar las funciones
cardíacas. “Pero las conclusiones son enormemente
alentadoras”, comentó Shults. “Realmente
necesitamos un estudio definitivo” para
confirmarlas. El informe se publica en la edición
de octubre de Archives of Neurology.
El Parkinson es un trastorno progresivo que afecta
a 500,000 personas en Estados Unidos. Se debe a la
degeneración de las células nerviosas que producen
un neurotransmisor llamado dopamina, necesario
para controlar la actividad muscular. Los síntomas
incluyen temblores, rigidez y una distorsión
característica al caminar. El tratamiento estándar
incluye el fármaco levodopa, que el cerebro
convierte en dopamina.
La investigación sugirió que las mitocondrias,
estructuras productoras de energía en el interior
de las células, podrían estar defectuosas en la
enfermedad. CoQ10, un compuesto que produce el
organismo, al parecer ayuda la función de las
mitocondrias, e investigaciones anteriores
hallaron que los niveles de CoQ10 están reducidos
en los pacientes de Parkinson. Ellos suponen que
los suplementos de CoQ10 podrían ayudar a
preservar la función de las células nerviosas.