Notas:
Dentistas ofrecen esperanza de técnicas menos dolorosas y mejor atención para ancianos
  
Los jóvenes en los países industrializados tienen cada vez menos caries gracias a mejores métodos profilácticos, según se ha afirmado en la apertura del Congreso Mundial de Dentistas que se celebra hasta el 5 de octubre en Viena. Pese a los grandes progresos en la profilaxis, no les falta trabajo a los dentistas, porque debido a la longevidad creciente hay más pacientes de más de sesenta y cinco años por tratar y se plantean nuevos retos en el campo de la sustitución de huesos y dientes.
La Federación Internacional de Dentistas, que reúne a unos 10 000 especialistas en la capital austriaca, se ha propuesto plantear en todos los países del mundo la salud dental como parte integral de la salud general. Los dentistas quieren propagar la información de que es posible reducir el número de caries a un mínimo, una vez que la sociedad cobre conciencia y haya voluntad política para conceder prioridad a este capítulo de la sanidad.
El congreso, que se centra este año en lo más novedoso de la profilaxis, el diagnóstico y la terapia, marca pautas para la política sanitaria a nivel de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud (OMS). El certamen incluye una exposición de materiales y tecnología a gran escala y una serie de simposios, además se centra en diversos temas, como la aplicación del ordenador en la odontología, la relación entre enfermedades del corazón y dolencias crónicas con la salud dental, o los métodos más modernos de combatir el dolor.
Según declaró a la prensa con motivo del congreso, Georg Watzek, jefe de la Clínica Dental municipal de Viena, la odontología ha dado muchos pasos adelante en los últimos veinte años, así por ejemplo, se ofrecen materiales nuevos cada vez mejores para las prótesis, en las que se ve una clara tendencia a evitar los elementos de metal. Cobran también creciente importancia los métodos para sustituir huesos después de la pérdida de un diente, operaciones o accidentes, para servir de base a implantes de dientes.
Según el experto vienés, hay muchos productos nuevos pero todavía no se ha alcanzado el nivel deseable, ni siquiera con la ayuda de la genética, de la que también en este campo se espera mucho, y aún no se ha encontrado el material que reúna las condiciones óptimas. Desde hace muchos años se trabaja en desarrollar sistemas de rayos láser para eliminar los defectos de caries sin tener que recurrir a los aparatos chirriantes que siguen asustando a los pacientes.
Los dispositivos láser que ya están en uso todavía tienen sus límites de aplicación, pero se muestra ya que el rayo láser no hace sentir ningún dolor sino tan sólo un leve calentamiento, y eso es agradable incluso para los propios dentistas que quieren ahorrar el dolor a los pacientes y lo aplican preferentemente a los niños. La profilaxis para la juventud ha progresado considerablemente en los últimos años, al menos en algunos países, entre los que se destacan los escandinavos.
El experto sueco Per Axelsson destacó en el congreso que su país fijó a partir de 1979 el objetivo de que no haya más caries ni empastes de amalgama en los muchachos de diecinueve años y que en este grupo de edad los jóvenes asuman la plena responsabilidad de su salud dental y las medidas de prevención. Entre los jóvenes suecos, con las campañas de información sobre higiene dental y bucal, se consiguió reducir la caries en un 90% entre los jóvenes de diecinueve años y un retroceso de la caries del 95% en los jóvenes menores a partir de los doce años, señaló Axelsson.
Pero en el futuro la atención a los ancianos será decisiva para la calidad de vida, en vista de que la expectativa de años de vida media llegará a los ochenta. Entre las personas de edad hay que contar con una gran demanda de sustitución de dientes por implantes, puesto que entre los mayores de sesenta y cinco años es alto el porcentaje de los pacientes a quienes les faltan varios dientes. Un problema adicional lo constituye la osteoporosis, de la que padecen más del 50% de los mayores de setenta años, mal que también afecta a la mandíbula. Los especialistas advierten que no poder masticar causa problemas de salud y esperan que la imagen del anciano falto de dientes pertenezcan un día al pasado.


Fuente: Agencia EFE