Un gen
conocido por su papel en el endurecimiento de las
arterias también puede ser una de las causas
genéticas más importantes de cáncer de próstata
hereditario, según investigadores de Estados
Unidos. Los especialistas hallaron mutaciones en
el gen, llamado MSR1 (receptores de macrófagos que
se comen las bacterias muertas), en el 4,4% de los
hombres de raza blanca que tenían cáncer de
próstata, en comparación con el 0,8% que no lo
tenía. También hallaron mutaciones en el 12,5% de
los pacientes de raza negra con tumor prostático,
en comparación con el 1,82% de los hombres negros
sin este tipo de cáncer.
Los varones portaban diferentes mutaciones del
gen, algunas de las cuales estaban vinculadas a
una forma agresiva de cáncer, informaron los
investigadores en la edición del lunes de la
revista Nature Medicine. "Una de las mutaciones
ocasionó cáncer de próstata, que provoca
metástasis rápidamente", dijo en un comunicado el
autor principal del estudio, Jianfeng Xu, de la
Escuela de Medicina de la Universidad de Wake
Forest, en Carolina del Norte.
En colaboración con un equipo de la Universidad
Johns Hopkins, en Baltimore, Xu y un gran grupo de
colegas estudiaron el ADN de 159 hombres con
cáncer de próstata y a sus familiares. Los
especialistas los compararon con más de 300
hombres sin tumor prostático. Diferentes familias
portaban distintas mutaciones del gen, dijeron los
investigadores.
De la misma forma que existen diversas mutaciones
genéticas asociadas con el riesgo hereditario de
cáncer de mama, hay probabilidad de que varios
genes intervengan en el cáncer de próstata,
dijeron los investigadores. Sin embargo,
agregaron, el MSR1 parece ser el gen más fuerte
vinculado con el riesgo de cáncer de próstata
hereditario hasta ahora.
El gen MSR1 está activo en unos leucocitos,
conocidos como macrófagos, que atacan y eliminan
las bacterias o células enfermas. Los ratones
criados sin este gen son incapaces de combatir
ciertas infecciones. El equipo de Johns Hopkins
realizó trabajos de investigación que indican que
las personas con algunas versiones del gen no
combaten ciertas infecciones tan bien como otras.
Esto podría ayudar a explicar una teoría que
vincula el cáncer de próstata a ciertas
infecciones. La inflamación, la respuesta del
cuerpo a la infección, también se asocia con el
endurecimiento de las arterias y la cardiopatía.
El cáncer de próstata es el cáncer más común entre
los hombres, después del cáncer pulmonar. La
sociedad de cáncer de Estados Unidos dice que 189
000 estadounidenses recibirán el diagnóstico de
cáncer de próstata este año y 30 000 morirán por
ello.