Notas:
Gen del envejecimiento: distinguen a equipo que realizó el descubrimiento
  
La Unión Europea otorgó el Premio Cartesio a la investigación científica al equipo multinacional europeo que descubrió el gen del envejecimiento. El gen se llama XPD y fue descubierto por un equipo encabezado por el británico Alan Lehman, de la universidad del Sussex. En el equipo participaron, además, científicos del italiano Consejo Nacional de Investigaciones (CNR) de Pavia, la universidad holandesa Erasmo de Rotterdam y el Centro Nacional de la Investigación Científica de Estrasburgo, Francia.
El reconocimiento asignado por la Unión Europea premia una década de investigaciones realizadas por el grupo de científicos europeos y basadas sobre la confrontación directa del material genético de células de la piel anormales y normales. Los científicos detectaron el papel clave que juega un gen llamado XPD, cuya alteración es responsable de tres enfermedades: el xeroderma pigmentosa, que aumenta el riesgo de contraer tumores de la piel; la tricotiodistrofia, que se manifiesta con alteraciones en los cabellos, y el síndrome de Cockayne, que provoca graves retardos físicos y mentales.
En condiciones normales, la misma proteína producida por el gen XPD desarrolla dos funciones: permite reparar los daños genéticos causados por la luz solar y se utiliza en el proceso de transcripción de los genes, o sea en el mecanismo gracias al cual la célula lee la información escrita en el ADN y las convierta en proteínas. Justamente gracias a estas propiedades, el gen desempeña un papel de primer plano en el envejecimiento.
Esto lo demuestra el cobayo avejentado antes de tiempo obtenido por los científicos. El cobayo reprodujo una alteración del gen XPD idéntica a la que está presente en algunos pacientes avejentados precozmente. El defecto del gen determina un desequilibrio en el organismo, que lleva a acumular continuamente daños genéricos sin que el mecanismo natural de reparación logre funcionar en modo eficaz.
Para los investigadores no es más que el punto de partida para descubrir nuevos secretos del envejecimiento, individualizando los recorridos y los genes que nos hacen más resistentes o más propensos a ciertas enfermedades vinculadas con el avance de la edad. En el futuro estas informaciones se podrían utilizar para prevenir o bloquear el envejecimiento. El objetivo del grupo es individualizar los alimentos capaces de retrasar el envejecimiento por sus propiedades antioxidantes, capaces de contrastar los daños del ADN. En un futuro más lejano sería posible corregir el defecto en el gen XPD para prevenir enfermedades vinculadas con la edad como las cardiovasculares, neurovegetativas (Alzheimer y Parkinson) o la osteoporosis.


Fuente: ANSA