Notas:
Alimentos para el mal de Parkinson
  

Vigilar la alimentación de los pacientes con mal de Parkinson mejora la respuesta al tratamiento médico y disminuye el riesgo de desnutrición.

La adecuada alimentación de los pacientes con mal de Parkinson puede contribuir a mejorar la respuesta al tratamiento médico y disminuir el riesgo de desnutrición.

Desafortunadamente, las personas con enfermedades neurológicas son una población poco atendida desde el punto de vista nutricio, ya que por lo general no tienen una evaluación en este sentido ni se les recomiendan dietas apropiadas, afirma Rosa María Tarrats Zirión, nutrióloga del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía "Manuel Velasco Suárez”, en la Ciudad de México.

La licenciada en nutrición explica que la enfermedad neurodegenerativa crónica conocida como Parkinson, se manifiesta entre los 40 y los 70 años de edad y se caracteriza por rigidez muscular, temblor corporal en reposo, incapacidad para iniciar el movimiento y lentitud del mismo.

Esta enfermedad se debe a una pérdida de un neurotransmisor cerebral denominado dopamina, por lo que se sugiere un tratamiento farmacológico para restablecerla.

Dentro de la terapéutica la nutrición juega un papel importante, pues contribuye a que el paciente aproveche mejor los medicamentos, indica.

La nutrióloga advierte que el fármaco más utilizado para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson es la levodopa (L-dopa), un productor de dopamina cerebral; no obstante, la ingestión de ciertos nutrimentos ricos en proteínas puede interferir en la absorción y el transporte del medicamento en el organismo.

"Por lo tanto, la dieta es una influencia importante en la efectividad del tratamiento médico para el Parkinson", asegura.

Para que el tratamiento farmacológico tenga efecto en el paciente con Parkinson – precisa la nutrióloga- el medicamento debe ser absorbido por el tracto gastrointestinal hasta el intestino delgado, para llegar a la corriente sanguínea y cruzar la barrera encefálica y finalmente convertirse en dopamina.

La ingestión importante de proteína proveniente de la carne, derivados, queso, leche, embutidos, leguminosas y oleaginosas pueden interferir con este proceso, menciona.

"La ingestión de alimentos con un alto contenido proteico produce un aumento en los niveles plasmáticos de los aminoácidos, los cuales compiten con el fármaco, limitando su paso por el intestino y la barrera encefálica".

Asimismo, la buena absorción del medicamento L-dopa también depende del vaciamiento gástrico, es decir, funciona mejor sin no hay presencia de alimentos en el estómago.

"Por lo tanto, es importante no administrar el medicamento al mismo tiempo que los alimentos, para lograr una mayor absorción de éste y una mejor respuesta contra la enfermedad", agrega.

La estrategia nutricia en los pacientes con enfermedad de Parkinson es la redistribución de la ingestión de proteínas, manifiesta Tarrats Zirión.

Para lograr una mayor efectividad en el tratamiento es necesario:

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        Redistribuir la ingestión de proteínas, lo cual significa consumir pocos alimentos con proteínas durante el día y cubrir los requerimientos necesarios con una comida alta en proteínas por la noche.

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        No consumir el medicamento con líquidos ricos en proteínas como la leche o el yogurt, y mejor administrarlos con agua, jugos o té.

·        Tomar el medicamento una hora antes de las comidas para evitar que las proteínas interfieran y permitan su rápida absorción.



La nutrióloga añade que los enfermos de Parkinson suelen perder peso y presentan depósitos deficientes de grasa corporal que pueden causar desnutrición. Esto se debe a la dificultad para masticar y tragar alimentos, así como a una reducción en la sensibilidad del olfato.

Por si esto no bastara, la rigidez de los músculos y el temblor constante incrementan los requerimientos de energía.

"Por todo esto es necesario que el paciente con Parkinson lleve un estricto control de su dieta y, sobre todo, un seguimiento de su estado nutricio", concluye la nutrióloga Tarrats Zirión.

Por Iván Gómez
Fuente: Salutia.com
www.salutia.com