Demuestran el poder de una droga
(sulfato de glucosamina) para vencer el deterioro
del cartílago.
Especialistas belgas, norteamericanos, italianos e
ingleses concluyeron una investigación que analizó
el efecto a largo plazo de la primera droga capaz
de torcer el destino articular de los pacientes
con artrosis o artritis degenerativa, dos de los
múltiples nombres de esta enfermedad que
lentamente erosiona el cartílago que protege a los
huesos durante el movimiento.
Tal como fue publicado en el último número de
The Lancet, Jean Reginster, de la Universidad
de Liege, en Bélgica, coordinó el estudio que
durante tres años analizó la evolución de 212
pacientes con osteoartritis de rodilla.
Fueron divididos en dos grupos: uno recibió una
dosis oral diaria consitente en 1500 miligramos de
sulfato de glucosamina, mientras el otro debió
conformarse con placebo (sustancia inocua). Los
resultados, que comenzaron a evidenciarse en el
primer control, un año más tarde, quedaron
definitivamente confirmados al concluir las
pruebas, 36 meses después.
Los 106 pacientes con placebo tuvieron durante
esos tres años una disminución del espacio
articular de 0,31 milímetros, mientras en los
pacientes con la droga activa dicha pérdida fue de
apenas 0,06 milímetros. Esto llevó a definir el
sulfato de glucosamina como un agente capaz de
modificar el curso natural de la enfermedad.
De los síntomas a las causas
El tratamiento farmacológico usual de la artrosis
implicaba el control sintomático mediante la
administración de analgésicos y antiinflamatorios,
algunos con importantes efectos secundarios.
En la última década se instaló el uso de la
glucosamina, que es un constituyente natural del
cartílago, “por su acción lenta sintomática”,
indica Ernesto Gutfraind, jefe de reumatología del
Hospital Santojani, en Buenos Aires, Argentina.
El especialista aclara que recién ahora se
comienza a demostrar la acción inhibitoria sobre
las enzimas que degradan el cartílago, a la vez
que opera en la dirección ya conocida: disminuye
lentamente el dolor.
“No es un analgésico inmediato, ya que ejerce este
efecto tras cuatro a seis semanas de tratamiento;
sin embargo, tiene una ventaja indudable sobre
otras alternativas terapéuticas, ya que disminuye
las dosis requeridas de antiinflamatorios”, dice
Gutfraind.
Versiones anteriores
El estudio publicado en la prestigiosa revista
inglesa es el primero en seguir las
recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de
la Salud), que tiempo atrás aconsejó continuar con
los protocolos de investigación durante tres años
antes de confirmar la efectividad de las drogas
antiartrósicas.
Investigaciones anteriores habían dejado dudas
acerca de la efectividad del medicamento. En un
artículo publicado el año pasado en JAMA,
la revista de la Asociación Americana de Medicina,
Timothy Mc Alindon, del Centro de Artritis de la
Universidad de Boston, opinó que los beneficios de
la glucosamina habían sido sobrevalorados, aunque
admitió que existían numerosas pruebas que
demostraban su efectividad en el corto plazo, hoy
confirmada en períodos más prolongados.
Por Tesy De Biase, editora
Fuente: Salutia.com
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