Notas:
Los porteños no cuidan su salud
  

De 6000 entrevistados, casi uno de cada tres conocía su riesgo, pero no cumplía con el tratamiento.

  • El trabajo fue realizado por el gobierno porteño.

  • Más del 20% se declaró fumador

  • Para los médicos, hay que mejorar la cobertura médica y la educación.

Apurados, tensos, preocupados, los porteños suspendieron por un rato sus agendas y dedicaron un tiempo a su salud. El objetivo era participar de una campaña pública para conocer sus niveles de presión arterial, colesterol y glucemia (el azúcar de la sangre), además de determinar cuánta actividad física hacían, si fumaban o no, y si tenían antecedentes personales y familiares de enfermedades cardiovasculares.

En nuestro país, como ocurre casi en todo el mundo, estas patologías son la primera causa de muerte. Y las condiciones que las propician son, justamente, las que evaluó la Campaña de Prevención y Control de Hipertensión Arterial y Encuesta de Factores de Riesgo, organizada por la Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, especialmente dirigida a vecinos de más de 45 años.

Los resultados no son alentadores: el 37% tenía la presión elevada; el 45%, alto el colesterol, y el 17%, un nivel de glucemia superior al normal. El 26% se declaró fumador y -para descontar tanto dato negativo- el 38% afirmó que realizaba alguna actividad física de más de 30 minutos (incluido caminar) al menos 3 veces por semana.

"La encuesta incluyó datos de 6000 personas, pero no tiene carácter estadístico o epidemiológico porque para eso habría que repetir las pruebas dos veces más -dijo a LA NACION el doctor Gabriel Muntaabski, director general de Atención Primaria de la Salud de la Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires-. Sin embargo, los resultados obtenidos, que no difieren mucho de los del mundo o del resto del país, evidencian que si bien conocemos el tratamiento de todas estas enfermedades el auténtico desafío para controlarlas es lograr cambios en la conducta." Muntaabski se refiere a ese abanico de actitudes (no siempre fáciles) que incluyen dieta sana, no fumar, ponerse en movimiento.

Riesgo sin control

"Uno de los aspectos que más nos preocuparon -destacó el médico- es la cantidad de personas que tuvieron contacto con el sistema de salud y reconocían antecedentes de hipertensión, hipercolesterol o diabetes, pero sin embargo no cumplían o cumplían mal con el tratamiento indicado."

De los pacientes (37%) cuya presión arterial fue superior a la normal (máxima de 140 mm Hg y mínima de 90 mm Hg), el 44% reconoció antecedentes de hipertensión arterial. En cuanto al colesterol elevado (45% de los encuestados con valores superiores a 200 mg/dl), el 34% sabía sus antecedentes.

También conocían sus antecedentes todos los pacientes que registraron valores altos de glucemia (más de 126 mg/dl). La falta de cuidados se agrava si se tiene en cuenta que un 33% de los encuestados también contaba con antecedentes personales de enfermedad cardiovascular (enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, infarto, muerte súbita, revascularización), que lógicamente exige un control más firme de los factores de riesgo.

Además, un 43% tenía antecedentes familiares (padres y hermanos) con esas patologías.

Educación para la salud

El grueso de los encuestados (casi el 70%) estaba comprendido entre los 45 y 65 años, y el 60% eran mujeres. La atención se realizó en los centros médicos barriales, centros de salud y hospitales de agudos de la ciudad, en tanto una unidad sanitaria móvil recorrió diferentes barrios porteños.

PAMI y la Obra Social de Buenos Aires (OSBA) atendieron a sus afiliados a través de sus redes de salud.

"El promedio general de la población sin cobertura que participó de la campaña fue del 37% -dijo el funcionario-. Pero esta media aumentó en las áreas que cubren los hospitales Piñero (65% de los participantes sin cobertura), Ramos Mejía (54%), Argerich (54%) y Zubizarreta (51%)."

En tanto los pacientes con cobertura recibieron la recomendación de volver a su médico, aquellos que no contaban con servicios de salud fueron derivados al Plan de Atención Primaria del Gobierno de la Ciudad.

"Los resultados -dijo Muntaabski- nos llevan a considerar varios aspectos. Por un lado, el factor económico: mucha gente perdió su capacidad para atenderse o comprar la medicación necesaria. Por otro, el aspecto de la educación, que es deficitaria y lleva a que la gente consuma lo que el mercado impone y no lo que la salud requiere. Pero también influyen la discontinuidad o el incumplimiento del sistema de salud, que tanto en el nivel público como en el privado enfrenta dificultades para la adhesión del paciente al tratamiento."

El funcionario afirmó que una de las claves para lograr que las personas adhieran en forma activa a las indicaciones médicas es ofrecer atención integral y multidisciplinaria, "considerando los aspectos sociales y culturales, que incluya aspectos de salud mental y que se humanice la relación médico-paciente".

Por Gabriela Navarra
De la Redacción de LA NACION
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