Notas:
Vitamina E, poderoso antioxidante
  

Se encuentra en aceites vegetales, germen de trigo, hígado, cereales integrales, yema de huevo, espinacas, brócoli y espárragos.

La vitamina E es un aliado para contrarrestar los efectos en la salud producidos por el ozono, la contaminación, el cigarro, el alcohol y el estrés cotidiano.

Su principal función es evitar la oxidación de las células producida por la acción de los radicales libres, moléculas nocivas derivadas de agentes externos como los contaminantes ambientales y de ciertas prácticas nocivas como fumar y beber. También influyen algunas reacciones orgánicas como el estrés, expresa Gabriela Jiménez Arribas, licenciada en nutrición y ciencias de los alimentos.

Explica que la oxidación de las células favorece la presencia de diversas enfermedades, como artritis, Alzheimmer, aterosclerosis y cáncer, entre otras.

“Antioxidantes como la vitamina E, C, A, y el mineral conocido como selenio son las mejores armas para la protección del organismo contra los efectos de los radicales libres”, manifiesta.

La vitamina E, indica, también protege contra la destrucción de la vitamina A, el selenio, los aminoácidos sulfurados y la vitamina C.

Asimismo, alivia la fatiga, previene y disuelve los coágulos sanguíneos y, junto con la vitamina A, protege a los pulmones de la contaminación atmosférica.

Otra virtudes de esta vitamina es proporcionar oxígeno al organismo, retardar el envejecimiento celular, acelerar la cicatrización de quemaduras, prevenir los abortos espontáneos y los calambres en las piernas, dice la nutrióloga.

Es vital para la producción de glóbulos rojos y para el adecuado funcionamiento del hígado y la formación del tejido muscular.

Inclúyala en su dieta diaria

La nutrióloga señala que la vitamina E se encuentra principalmente en aceites vegetales, germen de trigo, hígado, frutos secos, cereales integrales, yema de huevo, verduras de hoja verde oscuro -espinaca, brócoli y espárragos-, así como en semillas oleaginosas como la almendra, cacahuate, nuez y pistache.

De acuerdo con la Organización Mundial de Salud (OMS), la cantidad diaria recomendada de vitamina E en adultos es de 30 miligramos.

La deficiencia de esta vitamina ocasiona alteraciones en el aparato psicomotor caracterizadas por problemas de movimiento y coordinación, esterilidad, destrucción de los glóbulos rojos y degeneración muscular, asegura la nutrióloga.

Dicho déficit se presenta principalmente en personas con dificultades para absorber la grasa o aquellas que ingieren cantidades excesivas de grasas, añade.

Por fortuna, dice, la población mexicana no presenta deficiencia de vitamina E, ya que las familias acostumbran utilizar el aceite vegetal para cocinar y generalmente consumen semillas oleaginosas.

Sin embargo, dice, para obtener un efecto preventivo es indispensable consumir aproximadamente 400 miligramos al día, cantidad obtenida únicamente por medio de complementos vitamínicos.

Respecto al exceso de vitamina E, explica que no produce efectos tóxicos en las personas. Los complementos no deben tomarse al tiempo que se consumen suplementos de hierro, porque este mineral destruye a la vitamina E.

Advierte que las personas que toman medicamentos coagulantes no deben consumir complementos de vitamina E, pues dicha vitamina es un anticoagulante y el beneficio médico se neutralizaría.

Por Iván Gómez
Fuente: Salutia.com
www.salutia.com