Notas:
Una buena alimentación detiene la isquemia
crónica en ancianos
  
Llevar una dieta equilibrada puede resultar clave en la vejez a la hora de prevenir enfermedades y de combatirlas. Durante el Congreso de la Sociedad Andaluza de Geriatría y Gerontología, los expertos han presentado estudios en los que se demuestran los beneficios de la alimentación. Así, una dieta equilibrada en ancianos que padecen isquemia crónica puede reducir el progreso de la enfermedad.

Los hábitos alimentarios influyen considerablemente en la vejez. Además de prevenir enfermedades, si se ha seguido una dieta adecuada durante el transcurso de la vida, los buenos hábitos de alimentación pueden convertirse en un factor fundamental para el control de las enfermedades. Así se ha puesto de manifiesto durante el XXII Congreso de la Sociedad Andaluza de Geriatría y Gerontología que se ha celebrado en Granada.

Un estudio realizado por el Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Universitario de Granada ha demostrado que una alimentación equilibrada en ancianos con isquemia crónica reduce el progreso de la enfermedad. Según ha explicado Rafael Peñafiel, presidente del comité organizador del congreso, el estudio dirigido por Eduardo Ros, jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del citado centro, pone de manifiesto que los pacientes de edad avanzada con isquemia crónica consiguen una mejoría evidente en el establecimiento y detenimiento de la enfermedad si llevan una dieta equilibrada, que incluya sobre todo el aceite de oliva.

Rafael Peñafiel ha señalado que "muchos de los problemas que estamos recibiendo en estos momentos proceden de los malos hábitos alimenticios de nuestros mayores, que han seguido una dieta rica en grasas, farinácea y con una alimentación basada en el cerdo y derivados".

Además y paradójicamente, "los ancianos vuelven de nuevo a los hábitos alimentarios de la primera edad, y eluden comer fruta, verdura, pescado y carne, fundamentales para llevar una dieta equilibrada".

La intervención nutricional en la población mayor también afecta a su calidad de vida y al estado de sus huesos. Otro estudio presentado en el congreso se ha centrado en el efecto de una intervención nutricional en paralelo, consistente en el aumento de la ingesta de calcio en la dieta habitual, sobre la calidad de vida y el estado óseo en población mayor institucionalizada.

Estado óseo.
Los resultados obtenidos ponen de manifiesto que la intervención nutricional supone una mejora en los factores implicados en el estado óseo de los ancianos, en aspectos como el número de patologías y medicamentos por individuo, la actividad física, la salud percibida o la capacidad funcional. Además, también se produjo una mejora en la evolución de los indicadores bioquímicos del metabolismo óseo.

Una buena alimentación influye directamente sobre la aparición de enfermedades que se desarrollan con más frecuencia en el anciano, como puede ser la enfermedad cardiovascular, la más problemática y la primera causa de muerte en el mayor. Pero como precisa Rafael Peñafiel, no es la única que afecta a la calidad de vida de los ancianos. Así, las enfermedades osteoarticulares "no llevan aparejada una elevada mortalidad pero sí reducen mucho la calidad de vida".

Calidad de vida.
Y es que mejorar el bienestar de los ancianos es un aspecto fundamental que también ha sido analizado en el congreso. Como ha añadido Rafael Peñafiel, "es necesarios crear hábitos que corrijan las disfunciones en la salud", por lo que es fundamental desarrollar aspectos como la actividad física para acabar "con la inmovilidad del mayor, que da lugar a problemas de obesidad y artrosis", o la ingesta de una dieta equilibrada.

Junto a ello, el tratamiento farmacológico también es muy importante en el anciano. Estudios realizados confirman que las personas mayores llegan a tomar entre cinco y siete fármacos distintos diarios "y algunos de ellos autoprescritos, sobre todo laxantes, o antirreumáticos, con los problemas digestivos y de interferencia farmacológica que eso genera".

Aspectos sociales

La Sociedad Andaluza de Geriatría y Gerontología es multidisciplinar, por lo que también engloba en su seno a otros profesionales de la salud como enfermeros, asistentes sociales, cuidadores geriátricos o psicólogos.

Por este motivo, además de asuntos médicos como las infecciones nosocomiales en el anciano, la enfermedad tromboembólica, úlceras vasculares o incontinencia urinaria, durante el congreso "también se ha hablado de temas sociales, como los niveles asistenciales del mayor, a través de la atención primaria, las residencias, o las nuevas alternativas de tratamiento al anciano, como la hospitalización domiciliaria", ha explicado Rafael Peñafiel, presidente del comité organizador del Congreso

Tampoco se han olvidado aspectos gerontológicos, destinados al anciano sano, como las perspectivas culturales para la tercera edad.

Inma Martínez. Granada
XXII CONGRESO DE LA SOCIEDAD ANDALUZA DE GERIATRÍA Y GERONTOLOGÍA
Fuente: DiarioMédico.com
www.diariomedico.com