Notas:
Inteligencia y dolor
  
Los neurotransmisores son pequeñas moléculas que transmiten señales entre las neuronas. Al ser estimuladas, las neuronas secretan distintos tipos de neurotransmisores que son captados por receptores específicos que residen en la membrana celular de neuronas adyacentes.
Desde hace tiempo se sospecha que un tipo de neurotransmisor llamado N-metil-D-aspartato, o NMDA, y su correspondiente receptor están involucrados en los procesos de aprendizaje. Se sabe, por ejemplo, que la composición del receptor de NMDA, constituído por cuatro partes o subunidades, difiere en niños y adultos. En los niños, quienes generalmente poseen mejor memoria y aprenden con más facilidad que los adultos, los receptores de NMDA contienen más cantidad de un tipo de subunidad llamada NR2B.
Sospechando que aumentar la cantidad de subunidades NR2B en los receptores de NMDA podría tener un efecto equivalente en roedores, cientificos de la Universidad de Princeton en Estados Unidos crearon en 1999 ratones genéticamente alterados para producir niveles elevados de NR2B (Nature, 2/9/99). Efectivamente, los ratones transgénicos demostraron ser mejores que sus parientes normales en pruebas de memoria y de aprendizaje tales como recordar un objeto que se les había mostrado anteriormente, o encontrar una plataforma sumergida en una tina llena de leche. Estos resultados demostraron que es posible crear animales mas “inteligentes”, y podrían eventualmente conducir a nuevas drogas para mejorar la condicion de pacientes con problemas de memoria.
Ahora nuevos estudios revelan que la inteligencia no viene sin un precio a pagar. En la edición de febrero del 2001 de la revista Nature Neuroscience, científicos de la Washington University en Missouri, Estados Unidos, reportan una inesperada cualidad de estos ratones superdotados: son mucho más sensibles que los ratones normales al dolor crónico que produce una inflamación. Tras ser inyectados en las patas con ciertos compuestos que causan inflamación crónica, los roedores transgénicos lamían sus heridas más prolongadamente que ratones normales tratados del mismo modo, y también eran más propensos a retirar la extremidad afectada en respuesta a un contacto leve. Sin embargo, el comportamiento frente a estímulos que provocaban dolores agudos fue el mismo en ambos grupos de ratones.
Estos experimentos comprueban que los receptores de NMDA influencian la percepción del dolor, y que en particular aquellos receptores compuestos por mayor cantidad de subunidades NR2B promueven la sensibilidad hacia ciertos tipos de dolores crónicos (no siendo así cuando se trata de dolores agudos). Según los autores de este nuevo trabajo, los resultados sugieren que fármacos que tengan como blanco los receptores de NMDA constituidos por NR2B podrían ser efectivos analgésicos contra el dolor crónico, sin interferir con la capacidad de percibir dolores agudos como los que advierten sobre peligros inminentes. No obstante, el potencial terapéutico de este descubrimiento depende de la reproducibilidad de estos resultados en seres humanos.

Andrés Lebensohn
Licenciado en Biología Molecular y Celular
Equipo médico de SaludUno.com
Fuente: SaludUno.com
www.saluduno.com