Buenos Aires
- Un equipo de científicos comenzó en Argentina
los ensayos clínicos de una vacuna contra el
melanoma y el cáncer de mama con 18 pacientes que
no han respondido a otros tratamientos, informa
hoy la prensa local.
El equipo médico está dirigido por Leonardo
Fainboim, jefe del Laboratorio de Inmunogenética
del Hospital de Clínicas de la Universidad de
Buenos Aires (UBA), publica el diario "La Nación".
El producto que sirve de base al ensayo fue
desarrollado en el centro de Inmunología Molecular
de La Habana, en colaboración con el laboratorio
argentino Elea.
"Ellos obtuvieron una vacuna sobre la base de
gangliósidos, estructuras presentes normalmente en
las membranas de las células pero que están
sobrexpresadas en ciertos tumores", dijo Fainboin.
En las pruebas previas, realizadas en ratones, los
roedores que fueron vacunados quedaron protegidos,
mientras sus compañeros a los que no se inoculó el
compuesto murieron a los 15 días.
"Pero, como se sabe, hay muchas vacunas que curan
a los animales y después, cuando se aplican en
personas, los resultados son muy diferentes. Por
eso tenemos que ser cautos", advirtió el
científico.
Los médicos no cuentan todavía con los resultados
completos del ensayo sobre seres humanos, pero al
menos han comprobado que la vacuna es poco tóxica.
"La gran mayoría de los pacientes sólo tuvo los
síntomas de una gripe muy leve y tenemos
evidencias de que hay actividad inmune", comentó
Fainboim.
La primera meta de los investigadores es
determinar "cuál es la dosis óptima, el nivel de
toxicidad, la respuesta inmune y la capacidad de
la vacuna de producir linfocitos (los glóbulos
encargados de defender al organismo) con capacidad
para reconocer y destruir a la célula tumoral",
añadió.
El médico consideró un dato "alentador" el hecho
de que los estudios de laboratorio hayan detectado
"algún tipo de respuesta inmune". "Es más
significativo aún si se tiene en cuenta que
quienes ingresaron en este protocolo tenían
grandes volúmenes de masa tumoral y que, además,
habían sido refractarios a los tratamientos
previos", indicó el investigador, quien regresó a
Argentina tras trabajar siete años en el británico
London Hospital Medical College.
Este programa clínico experimental se hace
exclusivamente con voluntarios, es gratuito y los
pacientes deben firmar un consentimiento
informado. "No podemos prometer éxitos, ni
garantizar seguridad. Lo que reciben los pacientes
a cambio es sinceridad; nadie les miente, el
paciente tiene que saber que está colaborando con
un esfuerzo científico", completó Fainboim. EFE
Fuente:
Medicina News
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