Notas:
Edema: la hinchazón por líquidos
  

El edema es la acumulación excesiva de líquido en el espacio intersticial (entre los tejidos). El edema puede ser localizado o generalizado. Entre las causas que motivan la aparición del edema se encuentran las que generan un edema localizado tal el caso de inflamaciones, traumatismos, obstrucción venosa u obstrucción de los vasos linfáticos; y las que permiten el desarrollo de un edema generalizado consecuencia de enfermedades mayores como la cirrosis hepática, la insuficiencia cardiaca la insuficiencia renal, la falta de proteínas (ya sea por aporte insuficiente o por exceso en la eliminación); etc.

Antes de proseguir, será oportuno explicar algo acerca de los líquidos corporales y sus dinámicas. Para empezar diremos que un hombre de 70 Kg. cuenta con aproximadamente 40 litros de líquido corporal total, el cual se distribuye de la siguiente manera:

  •      25 litros corresponden al líquido que se halla dentro de sus células, como parte de los órganos que componen.

  •      10 litros se hallan destinados a cubrir el espacio intercelular (por fuera de las células), entre los tejidos.

  •      5 litros presentes en la circulación de la sangre por el sistema arterial y venoso.

Ahora bien, el líquido que recorre las distintas arterias del cuerpo tiene por destino llegar con oxígeno y nutrientes a cada rincón del ser, para luego retornar a la circulación por el sistema venoso. De ello se desprende que en algún momento el líquido transportado por las arterias deberá abandonarlas para regar todos los tejidos y posteriormente regresar a la circulación a través del sistema venoso.

¿Cómo se logra esto?

A través de dos fuerzas. Una otorgada por la presión interna de los vasos sanguíneos y el intersticio (presión hidrostática); y la otra por las presiones que ejercen las proteínas tanto por dentro, como por fuera de la circulación (presión coloidosmótica). Es así que cuando llega la sangre a los tejidos por el lado arterial son mayores las fuerzas que tienden a hacer salir el líquido del vaso como la presión arterial y la presión que ejercen las proteínas (en mayor concentración) desde los tejidos. Una vez que el líquido baña los tejidos reingresa al sistema vascular (del lado venoso), dado que las venas poseen menor presión interna que las arterias y además por la diferente concentración de proteínas en la sangre venosa. Cuando algo se modifica en este delicado equilibrio, aparece el edema.

Clínicamente no suele objetivarse hasta que se hayan retenido al menos 5 litros de líquido. Antes de su aparición puede sospecharse por un paulatino aumento de peso .
El edema tiende a ubicarse el las zonas declives del cuerpo, por efecto de la gravedad, apareciendo en las piernas en las personas que permanecen de pie o en la zona baja de la espalda en las personas que se hallan en cama. Cuando el edema es exagerado y abundante puede también ubicarse en el tórax (derrame pleural), y/o como líquido suelto en el abdomen (ascitis). Si se halla en todos lados se denominará anasarca.

Muchas y muy variadas son las causas del edema. Una buena historia clínica y un exhaustivo examen físico pondrán al médico en el camino correcto hacia su interpretación y tratamiento.

Dr. Marcelo Calí
Especialista en Clínica Médica
Equipo médico de SaludUno.com
www.saluduno.com