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¿Qué son las várices?
Las várices son dilataciones de los vasos que se
van produciendo a nivel de los sistemas venosos
profundo o superficial. Este trastorno en el
sistema venoso profundo está muy discutido y se ve
en raros casos, en contados pacientes, y
generalmente por alguna obstrucción que se llama
trombosis. En cambio, las várices habituales, las
que estamos acostumbrados a ver (en el 90% de la
población) ocurren simplemente porque la pared del
vaso es más laxa genéticamente y se va dilatando a
medida que trascurren distintos momentos de la
vida. Esa dilatación luego se acompaña de
extensión y de enrollamiento, y se denomina
clínicamente várice.
¿Por qué se produce?
Porque hay una tendencia en la pared de las venas
a que sean más laxas. El colágeno que constituye
la pared son fibras que no están “armadas”
correctamente sino que las uniones y la
configuración estructural y espacial son más laxas
y entonces, ante los distintos estímulos (aumento
de peso, constipación, correr con alto impacto sin
amortiguación del efecto de gravedad), va
empeorando a lo largo del tiempo y haciendo que
cada vez se dilate más a través del impacto que
recibe por medio de la pisada (a través de la
suela venosa plantal)
¿Es doloroso?
Al principio, cuando comienza a configurarse, se
empieza a formar el edema, que de por sí da
dolores: es un indicador de que ahí está pasando
algo. Con el tiempo tiende a estabilizarse. Cuando
hay dolor es porque se infectaron y ocasionaron
una flebitis o porque ya pasó el tiempo y se
generó una úlcera varicosa (que no es lo más
frecuente de observar cuando se trata de este tipo
de várices: se llaman esenciales y se debe
a una cuestión de configuración del colágeno).
¿Tienen una aparición gradual o aparecen de
pronto?
Hay una diferencia importante: las várices
esenciales tienen un inicio insidioso, lento y
gradual; en cambio las que vienen después de una
obstrucción (síndrome post-trombótico) son las
várices traumáticas, aparecen de golpe, duelen
y tienen otro tipo de pronóstico y de tratamiento.
¿Puede prevenirse la aparición de várices?
Hasta cierto punto sí, se puede prevenir o se
puede limitar su aparición con medidas generales:
que la paciente no aumente demasiado de peso,
controlar los estrógenos (porque sabemos que los
estrógenos ayudan a generar más edemas y el edema
empeora la circulación complicando el retorno
venoso), el uso de anticonceptivos que tiene que
ver con el empeoramiento de várices pre
existentes, o los embarazos. Todas las situaciones
de aumento de estrógenos, disturbios hormonales,
ingesta de anticonceptivos, embarazos, y todo lo
que actúa como causa mecánica: aumento de peso,
ejercicios violentos, uso de ropas muy ajustadas,
altos impactos, mucha exposición al sol o al calor
(hasta la misma depilación con cera es una
exposición a una fuente de calor), predisponen a
la aparición de várices. El sauna también está
contraindicado en estos casos.
¿Quiénes integran el grupo de riesgo?
Las mujeres después de la menarca (primera
menstruación) y durante toda la vida hormonal (ya
sean los distintos ciclos hormonales, ya sean los
ciclos menstruales, los embarazos o los disturbios
hormonales).
¿Hay soluciones para tratar las várices una vez
que se ha instalado?
No se pueden curar, pero se pueden tratar las que
ya se dilataron mediante escleroterapia, que es un
procedimiento en que se utilizan productos que por
distintos mecanismos de acción logran que la pared
interna del vaso en cuestión se “despula”,
entonces ambas paredes se pegotean entre sí y el
vaso anula su circulación. Por eso es ideal el
vendaje post-escleroterapia para que se mantengan
adosadas y el producto se fije y después de eso el
resto del organismo ya no reconoce a esa venita ya
trabajada como un componente sino como un cuerpo
extraño, y entonces los macrófogos (células de
defensa) la van fagocitando y la várice
desaparece.
¿En qué consiste la esclerosis clásica?
Justamente. la escleroterapia es infiltrar, o sea
inyectar en la luz de la vena dilatada, una
sustancia que actúe sobre la pared originando una
flebitis química muy leve, muy suave, muy
discreta, que la paciente no llega a percibir: tan
sólo se percibe como un cambio de color, cuando se
adosan las paredes de las venas entre sí, y
después va desapareciendo cuando el organismo la
absorbe.
¿El tratamiento con láser es efectivo?
Hay un tratamiento con láser que se hace para
todas las dilataciones venosas, cuando se trata de
várices de miembros inferiores en general, salvo
que sean dilataciones muy finitas. No tiene buenos
resultados, porque lo que deja el láser es una
hipocromía, o sea una zonas más claras en la
piel.
¿Y las intervenciones quirúrgicas?
Según la escuela en que se formó cada flebólogo
son muy válidas, por ejemplo, las cirugías con
“miniincisiones” o microcirugías, que en general
se hacen con las mismas indicaciones que la
escleroterapia. Sí es muy útil la cirugía cuando
hay una insuficiencia a nivel del cayado de la
vena safena: directamente se saca la vena safena
afectada, ya que en este caso no hay otra
alternativa, y en esos caso aplicar escleroterapia
es riesgoso, porque el producto se filtra por el
sistema venoso y pasa a la circulación general.
¿De qué depende elegir un tratamiento u otro?
Depende de la formación del flebólogo: si es
clínico o es cirujano flebólogo. Los resultados
que se pueden obtener son muy similares. Pero
cuando hablamos de un síndrome post-trombótico o
en ciertos otros casos es imprescindible un
tratamiento quirúrgico.
¿Qué problemas deben motivar la consulta a un
flebólogo?
Si hay antecedentes familiares se tiene que
prestar un poco más de atención. La alteración del
tejido conectivo se va expresando a otro niveles:
presencia de estrías y eventos relacionados con
las várices: la sensación de pesadez, hormigueo,
calambres en las piernas, presencia de edemas,
hinchazón de las piernas sobre todo cuando hace
calor, en verano.
La Dra. Débora Amad realizó los
estudios de Medicina, especializándose en
Dermatología, en el hospital de Clínicas y los
estudios en Flebología, en la Universidad Kennedy,
actualmente desempeñándose además, como
esteticista
Fuente: www.saluduno.com.ar |