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VICTOR CORDOBA
Es muy probable que, dentro de unos años, los
cirujanos cardiacos operen menos enfermos
coronarios de los que operan hoy día. Los
cardiólogos intervencionistas, armados de
catéteres con balones inflables en la punta y
—sobre todo— con mallas de acero (stents) que se
expanden en el interior de los vasos (y aumentan
el flujo en ellos), ya están disputando a los
especialistas del bisturí incluso la forma de
tratar a los enfermos con patología coronaria
multivaso.
Hasta hace poco tiempo, la presencia de varias
arterias cardiacas afectadas era casi sinónimo de
tener que pasar por el quirófano, en lugar de por
la mesa de los hemodinamistas.
Después del estudio publicado la semana pasada en
el 'New England Journal of Medicine'
, el tipo de intervención que se debe realizar en
un paciente con varias coronarias ateroscleróticas
no será una decisión fácil.
Un tratamiento no invasivo
De acuerdo con un trabajo multicéntrico realizado
en Europa, y dirigido por el doctor Patrick
Serruys ( considerado como uno de los mejores
hemodinamistas del mundo), la enfermedad coronaria
multivaso se puede resolver en gran medida sin
mediación del bisturí.
Serruys y sus colaboradores han evaluado tanto el
papel de la cirugía como el de la colocación de un
stent en cada arteria afectada en 1.205 pacientes
coronarios, cada uno de ellos con varios vasos
dañados.
De una forma aleatoria, la mitad de los enfermos
pasó por el quirófano para hacerse un múltiple
bypass y la otra mitad, por la sala de
hemodinámica donde se procedió a colocar varios
stents coronarios en cada enfermo. Todos los
pacientes se siguieron durante un año.
Similares porcentajes de mortalidad
Cuando se comparó un grupo de ellos con el otro,
se pudo comprobar que la incidencia de mortalidad,
infarto de miocardio o accidente cerebrovascular
fue similar. «Los costes, por el contrario, sí
fueron significativamente distintos y mayores en
el grupo de los operados», escriben los autores
del trabajo.
Sin embargo, y a pesar de que la cardiología
intervencionista es, en un primer momento, menos
penosa para los enfermos que el tener que
operarse, los resultados a largo plazo del bypass
son mejores que los que se consiguen con el
catéter actualmente.
La calidad de vida, las probabilidades de estar
libre de angina y de no necesitar medicación al
cabo de un año inclinan la balanza de la
efectividad terapéutica a favor de la cirugía. «El
procedimiento que se debe elegir ante un problema
coronario multivaso tendrá que decidirse
conjuntamente entre el paciente y su médico, en
virtud de lo que ahora sabemos», concluyen en su
comentario los investigadores.
De todas formas, ya están en marcha estudios muy
prometedores en los que se están utilizando los
stents con medicación antitrombótica muy potente,
así como con fármacos que inhiben la frecuente
reestenosis.Todo hace pensar que, con el tiempo,
el bypass coronario puede ser derrotado por el
catéter
Fuente:
elmundosalud.com |