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Disminuye el riesgo de ictus.
La cirugía carotídea o endarterectomía realizada
para prevenir el ictus resulta más beneficiosa en
personas de edad avanzada que en jóvenes, según
los resultados de un estudio internacional que se
publica en el último número de The Lancet. Para el
trabajo, coordinado por Henry Barnett, del
Instituto de Investigación John P. Robarts, en
Ontario, Canadá, se compararon 350 pacientes de 75
años o más con pacientes jóvenes, todos incluidos
en un ensayo internacional a gran escala que trata
de valorar las ventajas de la intervención
quirúrgica de la principal arteria implicada en el
riesgo de ictus.
Los resultados indican que hay más ancianos que
jóvenes que sobreviven a la cirugía y que son
también los pacientes de edad avanzada los que
presentan un riesgo subsiguiente menor de ictus.
"Las personas mayores que no padecen otras
enfermedades son candidatos idóneos para la
prevención quirúrgica de la isquemia siempre que
presenten un estrechamiento agudo de la arteria
carótida y síntomas de advertencia", ha explicado
Sonia Alamowitch, del Hospital Tenon, de París.
"No deberían ser enviados a su casa con
medicamentos. Las probabilidades de beneficiarse
de la operación son mayores", agrega la
especialista.
Reducción
El equipo practicó la endarterectomía en pacientes
de edad avanzada con bloqueos agudos en las
arterias carótidas y sin ninguna otra enfermedad
mortal, y consiguió reducir el riesgo de ictus en
un 29 por ciento. Concretamente, los datos
obtenidos demuestran que los pacientes de mayor
edad se benefician más que los que tienen entre 65
y 74 años, ya que estos últimos sólo obtuvieron
una reducción del 15 por ciento.
Entre los pacientes más jóvenes, el riesgo de
recurrencia se redujo en un porcentaje mucho menor
que el de los anteriores grupos de edad.
DM. Londres
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