|
Agencia Reuters
Washington. Fragmentos del código genético,
parecidos a genes virales, fueron hallados en el
líquido cefalorraquídeo (LCR) y en el tejido
cerebral de esquizofrénicos, según un estudio
publicado en la revista Proceedings of the
National Academy of Science
El hallazgo ofrece cierta evidencia de que un
virus podría contribuir al desarrollo de algunos
casos de la devastadora enfermedad mental.
Un equipo de investigación, dirigido por un
científico de la Escuela de Medicina de Johns
Hopkins, examinó un grupo de 35 alemanes
diagnosticados con esquizofrenia.
Los investigadores hallaron las “huellas”
moleculares de un retrovirus en el LCR del 29 por
ciento de los sujetos con esquizofrenia aguda
recién diagnosticada. Asimismo, se encontró en el
siete por ciento de los que padecían una forma
crónica de la enfermedad.
En cambio, los genes retrovirales no estaban en el
cerebro ni en el LCR de las personas sanas
estudiadas o en las personas con otros tipos de
enfermedades neurológicas.
“Esto indica, ciertamente, que los virus
intervienen en el proceso”, dijo en una entrevista
el investigador Robert Yolken. “Si el virus causa
algunos de los casos de esquizofrenia, o si se
activa durante el proceso, realmente no lo sabemos
en este momento”, añadió.
Los científicos descubrieron al virus en “la
escena del crimen”, pero están luchando por
esclarecer si es el perpetrados o un espectador
inocente.
Si se halla que los virus causan esquizofrenia,
los tratamientos antivirales podrían ser efectivos
para tratar el padecimiento que condena a los
delirios a alrededor del uno por ciento de las
personas en el mundo, expresó Yolken.
Los investigadores destacaron que la mayor
frecuencia de los genes retrovirales en pacientes
con esquizofrenia recién diagnosticada —en vez de
cuadros crónicos de la enfermedad— sugería que la
activación de estos genes puede contribuir al
desarrollo y avance inicial del trastorno en
algunos pacientes.
La esquizofrenia consiste en un grupo de
trastornos psicóticos caracterizado por
pensamiento delirante, alucinaciones y conducta
estrambótica.
Fuente: La Voz del Interior.
www.intervoz.com.ar |