Notas:
Una dulce pandemia mortal
  

Casi 300 millones de personas en el mundo padecerán diabetes en el año 2025, según la OMS.

 Por Iván Gómez Hernández, redactor

Considerada como la pandemia del siglo XXI, la diabetes es responsable de que más de 151 millones de personas vivan con altos niveles de glucosa en la sangre y padezcan las consecuencias de esta amarga enfermedad.

El envejecimiento de la población mundial y los hábitos de vida pocos saludables donde predominan el sedentarismo y la alimentación rica en grasas, son y serán los principales factores responsables de que para el año 2025 más de 299 millones de personas padezcan esta enfermedad, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La diabetes tipo 2, también conocida como “no insulinodependiente”, tiene acorralados a más del 95% de los diabéticos del mundo, coronándose entre la cuarta y quinta causa de muerte a nivel internacional, revela María de Alva, presidenta de la Federación Internacional de Diabetes (FID).

Además, mientras que en los países desarrollados la diabetes es más común entre los ancianos, en los países en desarrollo las tasas de prevalencia cada vez afectan más a las poblaciones relativamente jóvenes y productivas.

Por un mundo sin diabetes

El panorama global muestra una realidad amarga, ya que esta patología aumenta en todas las regiones del mundo y sus complicaciones tienen un grave costo e impacto, tanto en los pacientes, como para sus familias e instituciones de salud, menciona la presidenta de FID.

Durante los últimos 50 años, precisa, se han realizado enormes progresos para controlar la epidemia mundial. Hoy día se conoce más de la diabetes, de su predisposición genética, de su autocontrol glucémico, de las complicaciones manifiestas y de terapias farmacológicas efectivas para detener su progresión. No obstante, la pandemia parece incontrolable, ya que durante la última década, ha habido un incremento del 50% de personas con diabetes en el mundo.

Faltan servicios de calidad

En muchas parte del mundo, los gobiernos no disponen de satisfactores de salud que se dan por sentados en países de ingresos medios y altos, tales como el control casero de la glucosa en sangre, una amplia gama de fármacos orales y medicamentos contra la hipertensión, así como tratamientos para las complicaciones derivadas de la diabetes y servicios de salud organizados y especializados.

Por ello, la FID -en colaboración con la OMS- mantiene una campaña constante de presión a los gobiernos del mundo a fin de implementar acciones de prevención y tratamiento de la diabetes.

  • Se llevan a cabo programas nacionales para prevenir y controlar la diabetes.
  • Se brinda capacitación a personas enfermas.
  • Se mejora la calidad del tratamiento.
  • Se promueve la investigación y se fomenta la conciencia pública sobre el padecimiento. La meta de la FID es intentar detener el incremento de la diabetes y que cada persona con diabetes en el mundo disponga de tratamiento y apoyo básico para combatir la afección.


Fuente: Salutia.com
www.salutia.com