Notas:

Bravo, de la Sociedad Española de Geriatría:
 "Los mayores enferman más"

  

"Las personas mayores tienen más enfermedades, siendo muchas de ellas crónicas e invalidantes; ello conlleva una mayor frecuencia en el uso de recursos sanitarios, en atención primaria y en hospitales", ha señalado a DM Gonzalo Bravo, secretario general de la Sociedad Española de Geriatría, que añade que "esta situación supone un mayor esfuerzo de los servicios sociosanitarios".

En la actualidad, del cuarenta al cincuenta por ciento de los médicos está dedicado a las personas mayores. Las consultas de ancianos en atención primaria son la mayoría y requieren gran cantidad de tiempo. "Estas personas tienen más enfermedades y el tiempo que requieren para su atención es mayor, como lo es el número de recetas que consumen. Al final lo que sucede es que se satura el sistema", afirma Bravo.

Ante la queja de la saturación de los servicios de urgencias por los mayores admite que van en muchas más ocasiones, pero añade que, mientras la gente joven acude por su propia iniciativa, las personas mayores van aconsejadas por su médico de primaria. "La urgencia es motivo de ingreso hospitalario en mayor medida en las personas ancianas que en las jóvenes: eso indica que realmente no utilizan tan mal el servicio".

Explotar lo que hay

Ante la carencia de recursos, las prioridades en la atención son "la potenciación del servicio de ayuda a domicilio; una adecuada planificación de los recursos específicos en geriatría; el impulso a los servicios sociosanitarios, y, especialmente, a las unidades de rehabilitación y convalecencia". A su juicio, la principal iniciativa es la recuperación funcional del anciano para evitar su dependencia.

En atención especializada, los ancianos son responsables de más del 33 por ciento de las altas y de más del 40 por ciento del gasto total.

En gerontología las prioridades han cambiado: en vez de alargar la esperanza de vida se intenta que el tiempo que se vive se haga en las mejores condiciones posibles. Para conseguir este objetivo, no se debe trabajar sólo durante los últimos veinte años, sino que debe ser una labor que abarque toda la vida. Las actuaciones en contra de las enfermedades más usuales en los ancianos -óseas, coronarias y oncológicas- no sólo se tienen que inscribir en este grupo de edad, sino que tienen que dirigirse a gente más joven, como en el caso de los problemas de osteoporosis, en los que "se debe actuar sobre adolescentes, porque es el período en que se acumula el total de la masa ósea.

Otro de los caballos de batalla para la conservación de unos niveles de salud aceptables durante la tercera edad es prevenir los consumos de alcohol y tabaco, ya que ambos factores influyen en la aparición de problemas cardiovasculares que son, en el día de hoy, la primera causa de muerte.

A.B.
Fuente: Diario médico (España)
www.diariomedico.com