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Actividades
físicas y recreativas:
Los ancianos necesitan de la compañía de sus
pares para recrearse, sentirse estimulados,
intercambiar ideas, intereses y habilidades.
Quienes muchas veces en sus casas no
manifiestan interés por muchas actividades,
encuentran en la residencia que los aloja el
espacio que necesitaban para comenzar.
Hablamos de pintura, música, coros, bailes,
expresión corporal, jardinería, etc.
Los buenos centros geriátricos tienen a su
disposición una serie de actividades
recreativas que se complementan con la
rehabilitación. Ya sea recuperar elasticidad y
movimiento, agilizar el pensamiento, la
memoria, etc. Si bien el ejercicio físico es
recomendable para todos, algunas instituciones
tienen programas pautados de actividad física
aún para pacientes en los que el gasto de
energía al que se veían expuestos superen su
capacidad ergométrica. Es deber de la familia
supervisar que la demanda no invada ni supere
la capacidad y gusto del paciente. Lo ideal es
que exista un abanico de opciones para que
cada uno de los ancianos pueda elegir sus
alternativas de distracción y de vida social.
Observe entonces que las actividades
recreativas no sean compulsivas (porque no
respetan los tiempos e intereses del anciano)
o que los internados estén todo el tiempo
sentados o inmóviles, sin realizar tarea
alguna. Pregunte si hacen salidas acompañadas
a museos, o a paseos públicos.
Es importante el contacto con el mundo
exterior, no solo a través de las visitas de
los familiares, para no sentirse confinados a
los límites de la institución. Ante todo
chequee que las actividades sean realmente
recreativas para quien las va a realizar. |