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Los
profesionales:
Hablamos de la hotelería y su importancia,
pero el control y la atención médica son tanto
más importantes. Una de las primeras cosas que
debemos averiguar, es quién o quiénes son los
profesionales médicos responsables, a cargo de
quiénes estará el cuidado de nuestro ser
querido. Es casi imposible pensar en un médico
permanente, pero sí debemos asegurarnos de la
visita diaria del profesional al hogar. Hable
con él antes de tomar cualquier decisión, vea
cuán accesible es su postura frente a la
medicación, su amplitud de criterios en cuanto
a la posibilidad de que usted pueda traer al
hogar a su médico de cabecera para una ínter
consulta. Verifique si el profesional es
geriatra o gerontólogo. Pregunte con qué
frecuencia usted recibirá informes médicos.
Todo geriátrico habilitado debe tener un libro
de actas de control médico y su médico de
cabecera o de confianza de la familia debe
tener acceso a él. Los ancianos deben ser
revisados obligatoriamente y el resultado de
ese control debe ser asentado en ese libro.
Averigüe también quiénes componen el staff de
profesionales, ya sean estos kinesiólogos,
psicólogos, asistentes sociales, labor
terapeutas, nutricionistas y asegúrese el
acceso a ellos. Verifique la frecuencia de sus
visitas al hogar y sus horarios.
Confirme si poseen un servicio de ambulancias
de emergencia (más allá del que usted pueda
aportar desde una obra social o servicio
médico prepago). De no poseerlo, contrate uno
para su familiar y hágalo constar en el
contrato que firmará con la institución.
Usted va a contratar un servicio. De la
calidad del mismo dependerá el bienestar de su
familiar, así que, no tema en preguntar,
supervisar y controlar. |