Cómo elegir un Geriátrico
 
  

Habiendo llegado hasta aquí, y en condiciones de identificar qué tipo de establecimiento es el conveniente según las necesidades de nuestro familiar, veamos otros aspectos, no menos importantes a tener en cuenta al momento de profundizar nuestra búsqueda y determinar la elección.

Ubicación geográfica:

Tendemos a pensar que la selección del hogar se basará en ubicar el más cercano a nuestro domicilio, y si bien esto es importante para nosotros (como familia), muchas veces no es lo mejor para nuestro familiar. Tenemos que concientizar que la visita diaria en muchos casos no será posible dadas las exigencias socio-laborales de la realidad en la que nos toca insertarnos, así que no es fundamental la cercanía del mismo, quizás no para nosotros en el momento de la visita, pero si para los "pares" de nuestro familiar, sus amigos y vecinos quienes querrían visitarlo en su nuevo hogar.
 
No podemos tampoco olvidar que más allá de la atención médica apropiada y la hotelería correcta debemos respetar los gustos o, por qué no, brindarles a nuestros "viejos" aquello que los haga sentir mejor o que cumpla con lo que muchas veces desearon, me refiero a que es quizás más importante que la cercanía del geriátrico a nuestro domicilio el mero hecho de brindarles un parque o jardín en el que disfrutar del sol y el verde, una capilla en el mismo geriátrico, una pequeña quinta, un gimnasio, la parrilla u otros de estos pequeños espacios de recreación que harán de sus últimos años un tiempo placentero y de nosotros, familias tranquilas y satisfechas por haberles proporcionado a nuestros viejos, la paz y la comodidad a las que quizás muchas veces no pudieron tener acceso o tiempo.

Hemos ubicado el tipo de geriátrico, el lugar es aparentemente conveniente. Veamos qué más tenemos que evaluar antes de decidir.

Horarios de visita:

Un geriátrico es una institución que, como tal tiene sus propias reglas y normas. El horario de visitas es una de ellas. No nos parecería un tema tan importante a simple vista, pero profundicemos: en un hospital hay estrictos horarios de visita, también en una clínica, ¿Por qué no en un geriátrico? Porque la internación sanatorial es generalmente de breve tiempo, y si bien nos cuesta la adaptación a esta regla, la toleramos en virtud de la sanación o recuperación que ansiamos, pero el geriátrico es diferente.
 
Seamos realistas: son muy pocos los geriátricos donde no hay horarios de visita y la libertad de acceso a ver a nuestros viejos es limitada sólo por nuestro propio sentido de la ubicación. No pretendamos ir al hogar a las 4 de la madrugada pero que pasa si no prestamos la debida atención cuando nos dicen, casi como al pasar, "el horario de visita es de 9 a 11 y de 16 a 19". Habíamos quizás descartado la visita diaria, pero ¿vamos a limitarnos a la imposición de una visita semanal? porque quizás el domingo sea el único día que dispongamos de esos horarios libremente.

Pactemos, conversemos, y acordemos con el geriátrico. No creo que la institución sea tan inflexible ante nuestro planteo, que por otro lado es lógico y justificado; de no llegar a un acuerdo, queda en nosotros aceptar o no, pero no olvidemos que estamos contratando algo que mañana no podremos reclamar o modificar.
Generalmente los horarios de visita se disponen de forma tal de no alterar el descanso o las actividades del abuelo dentro del geriátrico, y pasará por nosotros aclarar que no perjudicaríamos a quien amamos, pero reservémonos la posibilidad de una visita no planeada, fuera de horario, que quizás también le brinde una alegre sorpresa a nuestro viejo. Y si mañana tengo una hora libre ¿por qué no hacerle compañía mientras almuerza o directamente hacerlo con él?

  
Otros temas a tener en cuenta:
 
Diferentes Tipos de Geriátricos
Ubicación Geográfica / Horarios de Visita
Las Comidas
La Primera Impresión /  Arquitectura, Ambientación y Mobiliario
El Personal
Los Profesionales
Actividades Físicas y Recreativas
La Culpa