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Decidir el lugar
de internación geriátrica, de por sí, no es
tarea fácil. Como toda decisión de importancia
a tomar en la vida, debemos hacer una prolija
evaluación, teniendo en cuenta una serie de
factores que harán que el resultado al que
lleguemos sea favorable o no.
Para comenzar, podríamos organizar nuestra
búsqueda clasificando los diferentes tipos de
establecimientos geriátricos.
Geriátricos de puertas abiertas:
En estas instituciones el huésped, tiene la
facilidad de entrar o salir de las mismas como
le plazcan y mantener una vida o actividad
social parecida a la que podía llevar previo a
la internación, pero con las conveniencias de
un lugar de atención y cuidados permanentes.
En general estos hogares son elegidos por
personas autoválidas, acostumbradas a pasear
por el barrio, al contacto social, o pacientes
que no requieren de compañía para manejarse en
la calle.
Generalmente las instituciones de este estilo
suelen tener un importante número de
actividades recreativas y sociales que
favorecen la comodidad e integración del
internado al lugar de residencia y en muchos
casos también la zona de influencia. Podríamos
equiparar este tipo de establecimiento a un
hotel, tal como todos los conocemos, pero
donde el cuidado médico primará sobre la
hotelería en sí.
Geriátricos de puertas cerradas:
Este tipo de establecimientos está
acondicionado de modo tal que quien allí
resida pueda sentirse absolutamente libre y
cómodo en su vida diaria, pero sin tener
acceso a las salidas, a no ser que sean hechas
en compañía de la familia. Son lugares en los
cuales el paciente con problemas de Demencia
Senil, Alzheimer, Arteriosclerosis, y
patologías similares se encuentra protegido de
los "peligros" del manejo en la calle,
confusiones con respecto al dinero, etc.
Hogar de día / Guardería:
Esta clase de establecimientos es muchas veces
una etapa previa a la internación geriátrica
usual y también la solución a los problemas
que genera el tener que dejar a nuestros
ancianos al cuidado de un extraño en nuestro
hogar mientras que nuestras actividades
laborales y cotidianas nos obligan a
ausentarnos de casa durante largas horas.
Por lo general estos hogares brindan los
mismos servicios que cualquier residencia de
ancianos, habiendo entre ellos, tanto de
puertas abiertas como de puertas cerradas. Los
ancianos se alojan aquí en horario a convenir
entre institución y familia. Podemos incluso
encontrar instituciones con servicio de
traslados que recogerán a nuestros familiares
a la hora convenida y los regresará a sus
casas para el descanso nocturno. |